jueves, 8 de julio de 2010

la Biblia



Hola a todos amigos blogueros
hoy me gustaría compartir con vosotros una reflexion
aunque en esta ocasión no es mía.
es de una hermanita que me la envió por correo, y me parece tan hermosa que me gustaría compartirla con todos, para que todos sintamos ese anhelo, esa pasión, ese deseo que puedo sentir ante la reflexión de Maribel.
Queridos TODOS,
He aprendido una serie de cosas preciosas sobre la Biblia que quisiera compartir. La Biblia no es un sistema de pensamiento, una filosofía abstracta: la Biblia es una verdad de vida y de amor. S. Agustín dijo que la Biblia no hace más que "narrar el amor de Dios. " Sto. Tomás, oía latir en la Escritura "el corazón mismo de Cristo" (precioso, no os parece?). Precioso también me parece que "no hay evangelio sin Iglesia, fuera de ella se pueden tener la piel o el papel, la tinta o las letras, los caracteres en los que se ha escrito el evangelio, pero no es posible tener el evangelio mismo. "Es la misma Iglesia el evangelio escrito, no con tinta, sino por el Espíritu del Dios vivo, no en tablas de piedra, sino en las tablas de carne del corazón". Las Sociedades Bíblicas Internacionales tiene un lema: No basta poseer una Biblia; es preciso leerla y estudiarla; no basta leer y estudiar la biblia, hay que creer en ella; no basta creer en la Biblia, hay que vivirla.
Me estremeció darme cuenta de que es el Espíritu Santo el que abre, mueve el corazón del lector para que aceptemos y creamos en la verdad; no sería la misma lectura de un no-creyente. Para éste, la Biblia no sería más que un libro hecho con papel y tinta. Es precioso leer la Biblia con los ojos del creyente. Entiendes la Escritura como un diálogo entre Dios y tú. Es Su legado para nosotros, para todos los cristianos, para que, aunque Él se haya marchado, sigamos en su compañía. Creo que en la Biblia, el Señor me habla y yo, le escucho. Muchas veces no le entiendo, pero me emociona igualmente. El saber que Él leía los salmos del AT hace que yo también quiera leerlos. Ojalá yo también oyera latir la Escritura como lo oía Sto. Tomás, ojala lo oyéramos todos. Ojalá pueda vivir la Biblia y no sólo poseerla, leerla y estudiarla, ojalá...
Bueno, sólo quería compartir con vosotros un poquito de lo que he aprendido y de lo mucho que me ha emocionado. Queridos todos: tenemos un precioso regalo divino: La Biblia.
Salud para todos
MariBel

En la entrada anterior os hablé de los sueños, lo bonito y maravilloso que es soñar, pero hoy os digo, que esto no sea solo un sueño, que sea una lucha, una ambición, porque como dice el refran: "el que la sigue, la consigue"

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